
Cuatro emitirá esta noche a partir de las 23:15 una nueva entrega de 21 días, el programa que presenta Samanta Villar y que estará dedicado a pasar tres semanas como si fuera una persona ciega.
La ONCE le enseñará a ser poder llevar una vida sin ver: acompañará a Samanta para mostrarle cómo debe comportarse un ciego, cómo debe andar para no tropezar con obstáculos, cómo debe desarrollar su sentido del tacto y caminar siempre guiada por el contacto con una pared, cómo no tener miedo a pedir ayuda… Aprenderá a limpiarse, comer, vestirse, cocinar y a andar con bastón. Un aprendizaje que le permitirá entender las complicaciones a las que día a día tienen que hacer frente las personas invidentes.
A pesar de la ayuda que recibirá, Samanta se sentirá un tanto desesperada porque no será fácil el acostumbrarse a vivir a ciegas. Pero no estará sola ya que estos días contará con la ayuda de Lola, una mujer de 50 años que hace un año se quedó ciega a causa de un desprendimiento de retina provocado por un herpes. El caso de Lola es el de la invidente más reciente que todavía está en proceso de asumir su nueva situación y luchando por ser autosuficiente, lo que todavía no ha conseguido. No sale a la calle sola y cuenta que cada mañana, cuando se despierta, abre los ojos para ver si sigue ciega o no, y cada mañana comprueba que ciertamente no puede ver, como el día anterior. Si pudiera pedir un deseo sería volver a ver sus hijos por última vez.
También estará con Ibón Casas, un hombre de 40 años que desde que era pequeño padece retinosis pigmentaria, lo que le provoca una visión tubular y ceguera nocturna. Conserva un resto visual para realizar las tareas cotidianas, pero alguien le ha ayudado a desenvolverse durante los últimos nueve años: su mejor compañera, una perra guía llamada Altea. Ibón ensaya y compone canciones. Acaba de publicar un disco con 6 temas y se dedica a actuar en locales.
Además, Samanta conocerá a Mª José Sánchez (37 años) y a Luis Miguel López (40), una pareja que, a pesar de ser invidentes, son un claro ejemplo de superación. Tienen una hija de 4 años y es la única que ve en casa. Cuando van por la calle y hay mucha gente, ella es quien guía a sus padres y les informa de las zanjas o los obstáculos que se pueden encontrar a su paso.
Vía: Europapress