Desde que Loli salió a la palestra en las nominaciones la semana pasada, se autoconvenció de que iba a ser la expulsada, pero no porque la gente no la quisisera dentro de la casa, sino porque como ella había pedido la nominación y había contado mil y una veces a toda España, tenía muchas ganas de volver a su casa, su trabajo y su vida de siempre.
Pues bien, al final salió y con un 61,9% de los votos nada más y nada menos, pero lo que ella no sabía y no descubrió hasta que llegó a la entrevista con Mercedes Milá era que fuera de la casa no es tan querida como dentro, sino que es todo lo contrario y que su enemigo en las últimas semanas en la convivencia, Iván, es mucho más valorado por el público de lo que ella se imagina.
Yo, personalmente os puedo decir que estoy contentísima con su expulsión porque era la típica concursante que odio tener dentro de la casa: aburrida, dominanta, todo el día metida dentro de la cama con el careto triste o enfadado, que no se lo pasa bien en las fiestas y que ni siquiera hace por divertirse porque piensa tanto en el exterior que no quiere desmadrarse ni un poquito sólo… y podría seguir pero ya cansaría mucho y no quiero parecerme a Loli y a sus eternos discursos que me tenían tan harta.
De lo que me alegré además muchísimo, a parte de que fuera ella la expulsada, fue de que Mercedes Milá estuviera bastante de acuerdo conmigo y le dijera tantas cosas claras a la cara, me encantó la entrevista. ¡Viva La Milá!.

1 Comentarios

Comparto contigo tu alegría, es más me pareció una buena jugada la de Loli pedir que quería salir, ya que ahora puede defenderse diciendo que no sabe si el publico le ha echado por eso o por su actitud. Como dice Ivan, ha sido la más jugadora. Me alegra que esté fuera, espero que el proximo martes sea Nani.
Me encanta tu blog, un saludo!